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«He querido usar este tesoro, el Fragmento del Edén como Bellamy lo llama, pero temo por lo que suceda si lo hago... un objeto capaz de controlar las mentes de los hombres, de doblegarlas a mi voluntad. No habría necesidad de pelear, de arriesgar o sacrificar la vida de mis hombres. Cualquier barco, sin importar su tamaño o fuerza, sería mío... ¿Por qué debería privarme de tal herramienta? ¿ Por qué tiene que estar oculto?»
―Diario de 'La Buse', 1717.
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El denominado Fragmento del Edén (Fragment of Eden en inglés) es un artefacto creado por la Primera Civilización. Aunque se desconoce su verdadero aspecto, posee poderes similares a los de un Fruto del Edén, pudiendo también aumentar la capacidad destructiva de barcos[1].

Portadores a lo largo de la historia Editar

Historia Editar

Era Isu / Prehistoria Editar

Creado en algún momento de la Era Isu, el Fragmento era usado con fines desconocidos. Sin embargo, luego de la Catástrofe de Toba los precursores resultaron inmensamente mermados en cantidad y poco a poco su especie fue desapareciendo, y con ello los Fragmentos del Edén quedaron abandonados alrededor del mundo.

Siglo XVIII Editar

El secreto de la Whydah Editar

En febrero de 1717, los piratas Samuel Bellamy y Alonzo Batilla unieron fuerzas para hacerse con el botín de la Whydah, el galeón estrella del esclavista Laurens Prins.

Tras rastrear el barco gracias al mapa que les entregó un mercante lo encontraron, pero un faro cercano alertó de su presencia y comenzó un ataque. En el camino a neutralizarlo Alonzo se encontró con su amigo 'La Buse' que se unió a la misión.

Para cuando alcanzaron a Bellamy, este les informó que Prins se había rodeado de una escolta por lo que el abordaje sería complicado. Alonzo entonces ideó una estrategia: se escabulliría para atacar y así llevarlo directo a una trampa. Por suerte su plan funcionó y después de unos cañonazos el esclavista se vio rodeado.

Bellamy pregunta por el Fragmento

Bellamy preguntando por el Fragmento del Edén.

Aunque en un principio les amenazó asegurando que sus empleadores irían tras ellos por su osadía, Prins se atemorizó cuando Bellamy preguntó por el Fragmento pues creía que estaba maldito. Los piratas hicieron caso omiso a su advertencia y se dirigieron a la bodega.

En poder de los piratas Editar

Samuel Bellamy. Buscando un escondite Editar

Con el artefacto en sus manos, Alonzo y 'La Buse' creyeron que podían convertirse en los amos del océano gracias a su poder pero su compañero les explicó que no eran los únicos interesados en él. Había otros individuos capaces de usarlo para dominar el mundo acabando así con la libertad del hombre, aquella por la que tanto luchaban los piratas. Se trataba de los templarios[1].

Indignados por comprender la amenaza a la que se habían enfrentado todo el tiempo, decidieron proteger a Bellamy lo suficiente para llevar el artefacto a un lugar seguro.

En medio de una tormenta los tres navíos pirata navegaban cuando se les cruzó el capitán Hume, reclamando el botín. Con la Whydah desarmada y Le Postillon dañado, Alonzo tuvo que enfrentar al King George solo. Aquel combate habría durado horas de no ser por la intervención de Barbanegra, que con una ráfaga de su Queen Anne's Revenge debilitó al navío de guerra británico. Aprovechando la situación, Alonzo disparó a los puntos débiles de su enemigo y acabó con él de una vez por todas.

Bellamy decide confiar el Fragmento a Alonzo

Bellamy decide confiar el artefacto a Alonzo.

Agradecido con el joven pirata, Bellamy decidió confiarle el Fragmento para así despistar a los templarios mientras él desaparecía. Tras su partida, 'La Buse' afirmó conocer un lugar donde ocultarlo, pero prometió decírselo a su debido tiempo[1].

Alonzo Batilla. Nasáu Editar

En las Indias Occidentales se alzaba una isla llamada Nasáu, hogar de la denominada República Pirata, donde no reinaban los españoles ni los ingleses. 'La Buse' creía que sería un buen lugar para ocultar el artefacto aunque pronto su confianza se desvanecería. Nasáu estaba prácticamente abandonada y su gente necesitaba de comida y medicinas, y sus líderes Benjamin Hornigold y Edward Thatch no aparecían desde hace meses.

La Buse promete cuidar del Fragmento

'La Buse' prometiendo resguardar el Fragmento en ausencia de Alonzo.

Con Christopher Condent tomando el mando de forma provisional, Alonzo se ofreció para hacerse con suplementos de un convoy cercano mientras su mentor cuidaba de la reliquia[1].

La Buse no está

Sin embargo las cosas se complicarían y Alonzo no volvería a la isla hasta el anochecer. Cuando llegó, Condent le informó que 'La Buse' se había marchado dejando solamente un mapa. Ante el fastidio de su capitán, Aaminah señaló que podía tratarse de una pista a su posición.

Efectivamente, el mapa llevó al pirata a un cofre que contenía una carta llena de símbolos. 'La Buse' no se sintió seguro en Nasáu y decidió marcharse cuanto antes. Cerca a la luz de una vela, la carta reveló la imagen de un rostro demoníaco con las fauces abiertas. Aaminah reconoció la pista: debían ir a La Boca del Diablo[1].

'La Buse' Editar
Perseguido Editar

Cuando llegaron al lugar había una calma sospechosa, por lo que decidieron preguntar a un barco cercano. Una pescadora les contó que había visto un barco de velas negras dirigirse velozmente al norte mientras un navío español le perseguía. Para Alonzo era claro: debía encontrar cuanto antes a su amigo.

Los restos de Le Postillon

Desgraciadamente la situación no era alentadora. En los alrededores encontraron los restos de Le Postillon, con la madera aún ardiendo. Mediante su catalejo el capitán divisó una fragata y se dirigió a ella buscando venganza, pero solo se trataba de Barbanegra. Tras explicarle la situación, Batilla se enteró que poco tiempo atrás Samuel Bellamy había muerto. Seguro de que ambas desapariciones estaban conectadas, le pidió ayuda para encontrar cualquier pista que señalara al culpable.

Y así hicieron. Una botella flotando le mostró la verdad: había sido atacado por los templarios[1]. Barbanegra entonces le sugirió visitar un fuerte al otro lado de la montaña ardiente.

Sin importarle la fama del lugar, Alonzo se dirigió al fuerte y destruyó todos sus cañones. Mientras el lugar ardía en llamas, una goleta emprendió carrera. El pirata le siguió el rastro y en poco tiempo la alcanzó. Se trataba nuevamente del capitán Barnes. Con un furioso malhechor exigiéndole la reliquia, el templario no tuvo más que confesar. 'La Buse' no había muerto, usó el poder del Fragmento para apoderarse de un barco tras acabar con toda su tripulación y huir[1]. Para salvar su pellejo, Barnes le entregó el diario de 'La Buse' y pudo marcharse.

La Buse usó el Fragmento

"¡No! Tu amigo no está muerto... ¡escapó! Él usó... ¡Usó la reliquia!"

Aquel libro era la clave para descifrar la carta que su amigo dejó en Nasáu. 'La Buse' se dirigía a Mayaguana para abandonar el Caribe[1].

Entre traidores Editar

En diciembre de 1717 la nave de Alonzo Batilla llegó a Mayaguana. El primero en recibirlo fue Benjamin Hornigold que aunque no le reconoció al principio se ofreció a ayudarle.

Si bien la ayuda era apreciada, la situación poco a poco se volvió sospechosa. Hornigold iba muy deprisa. Finalmente se hallaron ante un fuerte enemigo, abandonados a su suerte. Habían caído en una trampa.

Barnes discute con Hornigold

Tras un enfrentamiento en el que salió victorioso, Alonzo divisó a lo lejos al Benjamin. Estaba fuertemente custodiado por otros piratas pero eso no fue impedimento para llegar hasta él. Cuando lo hizo, se encontró con un moribundo capitán Barnes. Los templarios, molestos por su incompetencia, se deshicieron de él.

Harbor Island

Tras un breve intercambio de cañonazos, el Benjamin huyó dejando a Barnes. Antes de exhalar su último aliento, aconsejó a Alonzo ir a Harbor Island puesto que, al estar infestada de piratas y mercaderes corruptos, era el mejor lugar para esconderse. Por tanto, 'La Buse' podría estar allí[1].

Reencuentro. Harbor Island Editar

En marzo de 1718 todos los piratas de Harbor Island estaban abandonando el lugar antes de la llegada de la flota del rey Jorge. Con poco tiempo, Alonzo encontró al gobernador Richard Thompson abandonado en una isla y le ofreció salvación a cambio de respuestas.

Así descubrió que 'La Buse' se había unido a la tripulación de Barbanegra y partido a Charleston, en Carolina del Norte.

Tras cruzar entre minas y restos de naufragios, lo encontró al fin. Compartiendo un momento de alegría, 'La Buse' pidió ayuda al joven capitán. Necesitaba un barco.

Despedida Editar

En agosto, el dúo estaba listo para una última aventura. Luego de capturar un galeón para 'La Buse' y sus tesoros, Alonzo le acompañó a la cueva en la que había escondido el Fragmento del Edén.

Consciente de que Hornigold y Condent estaban pisándoles los talones, le preguntó qué haría con tan poderoso objeto. 'La Buse' solo dijo que lo ocultaría en lugar donde los piratas pudieran vivir libres como hombres.

La flota de Woodes Rogers

Ni bien abandonaban la cueva, Condent les plantó cara reclamando el artefacto. Con tamaño enemigo, 'La Buse' sugirió a su amigo usar el poder del Fragmento en el combate. De ese modo toda la artillería de Alonzo fue potenciada a su máximo nivel, desde el cañón ligero a los morteros. En cuestión de minutos el navío de Condent, otrora inigualable, se hundió en las aguas.

La Buse asustado
Alonzo pide a La Buse que se marche

Pero no había tiempo para celebrar, había traído amigos. Woodes Rogers y su flota estaban limpiando los mares tras haber expirado el perdón del rey. En un último gesto de amistad, Alonzo decidió enfrentarse a la flota el tiempo suficiente para que su amigo huyera con el Fragmento. Conmovido, 'La Buse' prometió que si algo le sucedía hallaría el modo de revelarle el paradero del artefacto[1].

El enigma Editar

El 7 de julio de 1730 el pirata francés Olivier Levasseur, también conocido como 'La Buse', fue ejecutado. Antes de que la soga rompiera su cuello, lanzó un papel enrollado que señalaba la ubicación de todo su tesoro, incluido el Fragmento del Edén. Por años el legendario botín despertó la curiosidad de los exploradores pero nunca fue encontrado[1].

Siglo XXI Editar

En 2013, Abstergo Entertainment se hizo con una muestra de ADN de Alonzo Batilla. Teniendo la esperanza de descifrar el acertijo de 'La Buse' y encontrar el Fragmento del Edén designaron a uno de sus analistas para revivir aquellas memorias. Pero se hallaron ante un callejón sin salida[1].

Apariciones Editar

Galería Editar

Fuentes y/o referencias Editar

  1. 1,00 1,01 1,02 1,03 1,04 1,05 1,06 1,07 1,08 1,09 1,10 1,11 1,12 1,13 1,14 1,15 1,16 1,17 Assassin's Creed: Pirates
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