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Sword.jpg|La Espada en el inventario de Arno.
 
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Revisión del 17:09 18 oct 2018

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La Espada del Edén #1, denominada por Industrias Abstergo como Fragmento del Edén 25, es uno de los Fragmentos del Edén creados por Hefesto y Consus, científicos de la Primera Civilización[1].

Estando en manos de distintos personajes a lo largo de la historia, como François-Thomas Germain, la Espada requería de una pieza esférica para desbloquear todo su poder, pero ello no sería descubierto hasta 2016[2].

Portadores a lo largo de la historia

Historia

Era Isu / Prehistoria

Al igual que la Espada del Edén #2, la Espada del Edén 1 fue creada por Hefesto, un científico Isu, en un intento por acabar con la denominada Guerra de Unificación.

Aunque podía funcionar por cuenta propia, esta arma fue diseñada para funcionar en conjunto con una pieza esférica de color escarlata, la cual iba inserta en el pomo de la Espada.

Tras la Catástrofe de Toba y la progresiva extinción de los precursores, la Espada junto con los demás Fragmentos del Edén fue abandonada en algún lugar del mundo y prácticamente olvidada.

Siglo XIV

A comienzos del siglo XIV, la Espada, junto con la pieza escarlata, estaba en posesión de los Caballeros Templarios. En 1307, acusados de herejía, los templarios recibieron un ataque durante la noche del 13 de octubre en su base central, el Temple. En medio de la conmoción, el Gran Maestre Jacques de Molay encargó a uno de sus hombres más cercanos ocultar la Espada y un libro.

Aun así, previendo el ataque de sus enemigos, De Molay había removido la pieza escarlata para evitar una doble pérdida[2].

Thomas de Carneillon intenta recuperar la Espada del Edén
Tragedy of Jacques de Molay 8

Sin embargo, cuando llegó a la torre, el templario se dio con la sorpresa de que un Asesino, Thomas de Carneillon, se había hecho con ambos objetos. Una persecución tuvo lugar aunque no duraría mucho. Aunque intentó defenderse a golpe de espada, De Carneillon fue derrotado y soltó la Espada del Edén. El templario la recogió y, al ver que el encapuchado se acercaba desenvainando su hoja oculta, lanzó una ráfaga de energía que le dejó inconsciente[3].

Con el Asesino en el suelo, el templario recogió también el libro y se dirigió a una cámara subterránea donde guardó ambos objetos.

Pero al salir de allí vio cómo los hombres del rey Felipe se llevaban a su maestro. Justo cuando pensaba intervenir, fue asesinado por De Carneillon, que al no ver la Espada ni el libro se dirigió rápidamente a buscarlos[3].

De Molay mantuvo la pieza escarlata en su poder incluso cuando fue recluido en el castillo de Chinon, donde estaba prisionero. Tras hacer un agujero en la pared de su celda, ocultó ahí la pieza y cubrió el escondite con yeso. Asimismo dejó pintas que señalaban la ubicación del artefacto y una cita en latín: "Si el corazón es fuerte, no se dañará". Esa frase tenía relación con el modo en que debía usarse dicho objeto[2].

Siglo XV

En 1429, durante la Guerra de los Cien Años, una heroína se alzaba como la esperanza del pueblo francés: Juana de Arco. Mientras esperaba reunirse con Carlos VII, Juana, guiada por sus "voces", encontró la pieza escarlata en la antigua celda de De Molay. Posteriormente encargó a Gabriel Laxart y Jean de Metz que le consiguieran una espada que solo ella podía usar.

Juana de Arco y la Espada del Edén

Juana de Arco portando la Espada del Edén.

Gracias a un grupo de albañiles Laxart y De Metz encontraron la Espada bajo la iglesia de Santa Catalina y la llevaron ante la heroína. Sin usarla frecuentemente, Juana desconocía la verdadera naturaleza del arma. Con la Espada y la pieza escarlata en su poder, fue capaz de desplegar todo el poder del artefacto no solo porque tenía gran cantidad de ADN precursor en su sangre sino por su carisma natural.

Tras usar la Espada con éxito para influir coraje en sus hombres e intimidar a sus enemigos, Juana la perdió durante el Asedio de París, donde fue recuperada por agentes templarios que la llevaron de vuelta a la cámara secreta del Temple[2].

Sin embargo, la pieza escarlata permaneció con Juana, en una pequeña bolsa alrededor de su cuello. Mientras esperaba su sentencia, Juana fue rescatada por los Asesinos que habían acordado reemplazarla por Fleur, su doncella, quien se ofreció voluntaria para el sacrificio. Para evitar ser descubiertos, los Asesinos se vieron obligados a desfigurarla hasta el punto de que quedase irreconocible; por su parte, Juana le entregó la bolsa en la que se hallaba la pieza escarlata.

El 31 de mayo de 1431, la supuesta Juana de Arco fue ejecutada en la hoguera. El verdugo a cargo fue Geoffroy Thérage. Sin embargo, de entre los restos calcinados aún podía observarse el objeto escarlata intacto. Tras quemar el cuerpo dos veces más sin resultado alguno, Thérage creyó que se trataba del corazón de la heroína. Temiendo ser castigado por haberle quitado la vida a una santa, el verdugo arrojó el objeto a las aguas del río Sena[2].

Siglo XVIII

En 1794, durante los últimos años de la Revolución Francesa, el líder de la facción rebelde de los templarios François-Thomas Germain encontró la Espada en la cámara del Temple gracias a que tenía una conexión con De Molay[3].

El 28 de julio de ese año, con Arno Dorian y Élise de la Serre siguiéndole el rastro, Germain fue encontrado por el Asesino, que intentó acabar con él directamente. Sin embargo, el templario desapareció del lugar tras expulsar una onda de energía.

Arno con Germain en el Temple

Confundido, Arno se encontró con Élise en la entrada de la cámara y ambos enfrentaron a Germain. Con Élise distrayéndole, el Asesino atacó repetidas veces por la espalda al Gran Maestre. Germain por su parte se defendía mediante ataques de energía y teletransportación temporal.

Tras el último ataque de Arno, la Espada se volvió inestable y expulsó una onda de energía que mandó a ambos a volar. Arno terminó aplastado por algunos escombros mientras que Germain, malherido, intentó huir.

A pesar de los llamados de Arno, Élise no pensó dejar huir al responsable de la muerte de su padre y arremetió contra él. Batiéndose a espadazos, Germain intentó defenderse como pudo pero la Espada nuevamente se sobrecargó y, justo antes de que Arno pudiera hacer algo, expulsó una segunda onda de energía que acabó con la vida de Élise.

La Espada a punto de estallar

Destrozado, Arno solo pudo llevarse el cuerpo de Élise de aquel lugar. No sin antes liquidar a Germain de una vez por todas y llevarse la Espada[3].

Aunque no era capaz de desplegar su poder como lo hizo Germain, la Espada fue una de las armas más poderosas del arsenal de Arno[3].

Siglo XXI

En 2016 la Espada, aparentemente sin poder funcionar, se encontraba en la oficina de Alan Rikkin en Inglaterra. Ese mismo año fue recibido en el Círculo Interno de la Orden Templaria el historiador Simon Hathaway, quien pidió una oportunidad para arreglar la Espada mediante las memorias de su ancestro Gabriel Laxart, compañero de armas de Juana de Arco. Aunque solo se le dio una semana de plazo, Simon fue capaz de descubrir cuál era el problema: la Espada necesitaba de la pieza escarlata para poder funcionar correctamente.

Debido al obstruccionismo de Rikkin, Simon se vio obligado a escapar de las instalaciones de Abstergo para buscar la pieza escarlata en Francia. Una vez que la encontró, se presentó ante el Círculo Interno con la Espada completa. En honor a la leyenda del corazón de Juana de Arco que resistió las llamas de la hoguera, Hathaway bautizó a aquella pieza escarlata como "el Corazón".

La Espada fue devuelta a su lugar en la oficina de Rikkin[2].

Curiosidades

  • La Espada es, hasta la fecha, el único Fragmento del Edén que puede ser usado por el personaje principal después del final del juego.

Apariciones

Galería

Fuentes y/o referencias

  1. 1,0 1,1 Assassin's Creed: Syndicate
  2. 2,00 2,01 2,02 2,03 2,04 2,05 2,06 2,07 2,08 2,09 2,10 2,11 Assassin's Creed: Heresy
  3. 3,0 3,1 3,2 3,3 3,4 3,5 3,6 3,7 3,8 3,9 Assassin's Creed: Unity, el videojuego
  4. Assassin's Creed II - Glifo 08: Mártires