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La caja de Ezio, también llamada "caja de Shay", es un artefacto antiguo creado por la Primera Civilización.

Portadores a lo largo de la historia Editar

Historia Editar

Era Isu / Prehistoria Editar

Creada en algún momento de la Era Isu, la caja era usada con fines desconocidos. Sin embargo, luego de la Catástrofe de Toba los precursores resultaron inmensamente mermados en cantidad y poco a poco su especie fue desapareciendo, y con ello los Fragmentos del Edén quedaron abandonados alrededor del mundo.

Siglo XVI Editar

Ezio Auditore Editar

En algún punto de sus últimos años, el Asesino italiano Ezio Auditore se hizo con el artefacto y lo mantendría consigo hasta 1524, cuando una joven encapuchada llegó en busca de ayuda. Su nombre era Shao Jun y había llegado desde China con el fin de hallar el modo de reconstruir su hermandad, otrora perseguida por el emperador.

Ezio aconseja no abrir la caja

"No... Solo si llegas a verla".

Tras hospedarse unos días en la cabaña familiar, la Asesina recibió consejos y experiencias que le permitirían continuar con su misión. Finalmente, luego de una agitada noche, Ezio la despidió no sin antes entregarle la caja señalando que podría serle útil algún día[1]. Cuando intentó abrirla este le advirtió que solo podría hacerlo una vez. Agradecida, Shao se marchó mientras unos jinetes se acercaban.

El 30 de noviembre Ezio moriría en una banca de la Plaza de la Señoría en Florencia.

Shao Jun Editar

Usándola como señuelo Editar

Con los Ocho Tigres, un grupo templario formado por eunucos, controlando China desde las sombras, Shao Jun y su nuevo mentor Wang Yangming planearon una estrategia para contraatacar. Dejándose capturar en 1526, la Asesina fue conducida a las grutas de Maijishan bajó las órdenes de Gao Feng, consciente de que querrían respuestas sobre el dispositivo[2].

Gao Feng pregunta por la caja

Gao Feng pidiendo explicaciones sobre la caja.

Por más que insistió, Gao Feng no consiguió alguna pista. En cuanto se marchó, la encapuchada se liberó de su jaula y partió en busca de sus armas. Ni bien las recuperó fue donde Feng y le atravesó con su espada.

Mientras su enemigo se desangraba ella preguntó por la caja, pero el templario señaló que ahora estaba lejos de su alcance. La Asesina supuso que la tenía uno de sus hermanos Tigres[2].

Shao Jun recuperando la caja

Shao Jun recuperando la caja.

Tras huir de las grutas se dirigió al puerto de Macao, donde se encontraba su siguiente objetivo: Yu Dayong, el Esclavista. Luego de liberar a sus esclavos personales la encapuchada se infiltró en su fortaleza y acabó con él. De entre sus manos moribundas recuperó la caja y huyó con un salto de fe[2].

Un arma poderosa en manos equivocadas Editar

Tiempo después, en 1529, la encapuchada y el mentor se dirigieron a Nan'an, poblado en el que se encontraba la mano derecha de Zhang Yong, Wei Bin. Decidida a acabar con su vida se dirigió a darle caza pero antes encargó la caja a Wang Yangming.

Cuando consiguió matar a "la Serpiente" comprendió su error. Zhang Yong había aprovechado su ausencia para perseguir al mentor y hacerse con el artefacto. En una carrera contrarreloj ella cruzó la ciudad para llegar a tiempo, sin embargo... era tarde.

Zhang Yong se hace con la caja

En cuanto se hizo presente observó al líder de los Tigres alzar el artefacto con sus manos mientras a su lado se encontraba un moribundo Wang. Un grito escapó de su boca, lo que delató su posición, por lo que Zhang Yong ordenó a sus hombres matarla mientras este huía[2].

Cara a cara Editar

Con sus secuaces muertos, el último de los Tigres elaboró un extraño plan para mantener su poder en China: permitir una invasión mongola liderada por Altan Khan y ganarse la confianza del nuevo imperio. Shao Jun no podía permitirlo y decidió que era el momento de acabar con él y recuperar la caja.

Tras eliminar a unos cuatro exploradores mongoles y dirigirse a tres puestos de seguridad cuyos guardias, sobornados, dejarían con las puertas abiertas, la Asesina saboteó el plan y se encontró cara a cara con el templario. Antes de batirse a duelo el anciano reveló que la caja, un instrumento que serviría para crear un nuevo mundo, ya estaba fuera de China en poder de la Orden Templaria[2].

La caja está fuera de China

Ese día de 1532, Zhang Yong murió bajo la hoja de Shao Jun mientras la Gran Muralla China resistía los cañonazos del ejército mongol. Con su caída la hermandad renació, pero Shao Jun nunca pudo recuperar la caja.

Siglo XVII Editar

A finales del siglo XVI la caja precursora regresó a China y después de la muerte de Shao Jun permaneció con los Asesinos alrededor de cien años. El investigador templario John Harrison, que dedicó gran parte de su vida a buscar el artefacto, creía que la hermandad probablemente lo envió a Acapulco mediante los Galeones de Manila. Eso significaba que la caja estaba en algún lugar de las Indias Occidentales[3].

Siglo XVIII Editar

Adewale Editar

La calma antes de la tormenta Editar

En 1735 el antiguo pirata Adewale avistó una flota francesa. La nave principal estaba al mando de un almirante templario que debía entregar un recado importante en la colonia de Santo Domingo.

Adewale con el paquete

Con la orden de desbaratar cualquier plan de sus enemigos, Adewale y su tripulación atacaron. Cañonazos después, estaban abordando la nave del almirante. Aprovechando el caos en cubierta, Adewale bajó a la bodega de carga y se enfrentó al templario matándole sin mucha dificultad. Sobre una mesa estaba el paquete y tras tomarlo descubrió su destinatario: Bastienne Josèphe, en Puerto Príncipe[4].

Adewale con la caja

Sus pensamientos fueron interrumpidos por uno de sus hombres, quien le señaló un grupo de barcos franceses que venían como refuerzo. Superados en número, Adewale decidió perderlos usando la tormenta a su favor, maniobra arriesgada que resultó a su favor pero a costa del estado de su propia nave.

Aferrándose al timón, el encapuchado se vio arrastrado por la corriente y perdió el conocimiento.

Grito de libertad Editar

Para su suerte despertó en tierra firme y a su lado, el paquete[4]. Adewale había naufragado en Puerto Príncipe, el eje de la trata de esclavos de Francia. Sin quererlo el Asesino se encontró con los fantasmas de su pasado, uno que quería olvidar.

Siguiendo a Louis Godin llegó hasta el negocio administrado por Bastienne Josèphe. A través de sus contactos, la mujer estaba en secreto apoyando la causa de los esclavos pero tuvo que ganarse la confianza de Adewale si quería el paquete. Por su parte, Adewale dejó por un momento sus obligaciones con la hermandad para unirse a los cimarrones, liderados por Augustin Dieufort.

Aunque la rebelión parecía tener alguna oportunidad, esta era siempre contenida por el gobernador De Fayet, cuyos métodos denotaban crueldad. Finalmente en 1737 el Asesino decidió poner fin a su tiranía, incluso sabiendo que otro tomaría su lugar.

De Fayet's Last Stand 7

Adewale entregando la caja a Bastienne.

Luego del asesinato, Adewale visitó a Bastienne y le entregó el paquete -la caja- antes de partir[4]. Solos los dos compartieron un momento íntimo del cual nacería un hombre llamado Babatunde.

Explorando el terreno Editar

En 1742, Harrison envió una carta a Reginald Birch informándole su teoría. Paralelamente otros miembros de la orden como Madeleine de L'Isle y Rafael Joaquín de Ferrer buscaron algún rastro de la caja, sin éxito. A pesar de ello recibieron los fondos para iniciar excavaciones en las ruinas de Chichén Itzá, pues creían que un posible yacimiento precursor se encontraba allí[3].

Bajo las instrucciones de Harrison, el comerciante portugués Duarte Jorge Correia Pinto buscó algún indicio de yacimientos precursores en Lisboa pero no obtuvo resultados y en 1746 decidió volver a sus actividades comunes[3].

François Mackandal Editar

Por esos mismos años un antiguo esclavo llamado François Mackandal se lanzó a la búsqueda de reliquias de la Primera Civilización con el fin de usar su poder a favor de la causa cimarrona. Para 1751 tenía en su poder la caja precursora y un manuscrito cuyo lenguaje era al parecer indescifrable. Con aquellos objetos sus hombres descubrieron la ubicación de un yacimiento en Haití, por lo que envió a su aprendiz Vendredi para investigar[3].

El rito colonial de la Orden Templaria Editar

Lawrence Washington Editar

Washington, templario colonial de alto rango, viajó a Barbados y aprovechó que su hermano George había enfermado de viruela para dirigirse a Haití. Consciente de la existencia de una hermandad local decidió hacerse con los artefactos precursores que tenían[3].

Investigando descubrió que Mackandal era el mentor y tras encontrar a Vendredi le siguió hasta la entrada del yacimiento precursor. El Asesino sin saberlo removió un mecanismo central que ocasionó no solo el colapso del templo sino también un terremoto en toda la isla. En su huida unos escombros cayeron sobre él, destrozando sus piernas. Washington, que había estado esperando, prometió ayudarle si le daba la ubicación de su campamento. Este lo hizo pero a cambio recibió un corte en la garganta.

El caos permitió al templario colarse en el escondite de Mackandal y hacerse con la caja y el manuscrito. Tras lo sucedido los envió a Virginia, esperando ser reconocido por el Gran Maestre Birch[3].

Samuel Smith sobre la caja

Samuel Smith prometiendo descubrir el funcionamiento de la caja.

En julio de 1752, Washington se hallaba gravemente enfermo de tuberculosis. Aquiles Davenport, mentor de la hermandad colonial, encargó a Shay Cormac descubrir cuanto pudiera al respecto. Y así lo hizo: antes de acabar con el político, el encapuchado descubrió que Samuel Smith estaba ahora estudiando la caja[3].

Samuel Smith Editar

Un par de años después los Asesinos volvieron a tener noticias de los templarios. Samuel Smith había vuelto de Europa, donde había consultado a más de un erudito sobre el funcionamiento de la caja. Por alguna razón se detuvo para reparar su barco, lo que dio a sus enemigos la oportunidad de atacar.

Smith pierde la caja

Luego de una larga persecución el Equitas se vio obligado a atracar en Terra Nova. A pesar de todos los guardias, Shay fue capaz de trepar sobre unos árboles y con un asesinato aéreo acabó con Smith. Finalmente la caja estaba en poder de la hermandad[3].

Benjamin Franklin Editar

Ese mismo año tuvo lugar el Congreso de Albany. Una de sus figuras principales, Benjamin Franklin, iba a experimentar con los objetos pero, tras la muerte de Smith, James Wardrop no quiso deshacerse del manuscrito. Aprovechando la demora, Shay partió hacia Fort Frederick y acabó con el templario obteniendo así el manuscrito. Mientras tanto una tormenta se desataba.

Benjamin Franklin con la caja

Con los dos artefactos en su poder, los Asesinos pudieron desvelar sus secretos; pero Franklin ahora tenía otro problema: el ejército había confiscado sus pararrayos, esenciales para el experimento. Shay fue a recuperarlos mientras Hope Jensen ayudaba con los preparativos.

El mapa de los templos sísmicos

En cuanto Shay regresó, el científico armó el escenario para atraer la electricidad de la tormenta. Cuando un rayo cayó sobre estos, la energía fue conducida a la caja que a su vez tradujo el idioma del manuscrito y proyectó un mapa del planeta, señalando tres puntos. De inmediato Cormac reconoció uno de ellos: Lisboa[3].

Previendo la llegada de los militares, Hope tomó los artefactos y ordenó le ordenó marcharse.

La hermandad colonial de Asesinos Editar

Desde ese entonces hasta 1759 la caja estuvo en poder de la hermandad colonial, específicamente su mentor Aquiles. Sin embargo, a medida que avanzaba la Guerra de los Siete Años, la situación era cada vez más desfavorable para ellos por lo que decidieron tomar medidas. Hope halló el modo de replicar el experimento de Franklin y pronto daría con otro yacimiento precursor.

Shay encuentra a Hope

Con Nueva York aún en poder de los matones de la hermandad, los templarios debieron primero destruir su imagen pública y sus reservas de gas tóxico. Con aquel revuelo el ejército los puso directamente en la mira y organizó un ataque a la mansión de Hope Jensen. Aprovechando la situación Shay Cormac -que tras el desastre de Lisboa decidió abandonar a los Asesinos y pasarse al bando opuesto- se coló en la residencia y observó lo que temía: los encapuchados habían logrado activar la caja nuevamente.

Hope y Liam observan el mapa de la caja

Con la ubicación del nuevo yacimiento precursor, Liam O'Brien -antiguo mejor amigo de Shay- tomó la caja y partió a encontrarse con el Chevalier de la Vérendrye[3].

En el tiempo que tomó a los templarios descubrir la ubicación del templo, el Chevalier entregó la caja precursora a los Asesinos franceses. Tras la caída definitiva de la hermandad colonial en marzo de 1760, Shay prometió al Gran Maestre Haytham Kenway que recuperaría el artefacto[3].

Shay Patrick Cormac Editar

Shay apuñala a Charles

No sería hasta 1776 que el cazador de Asesinos descubrió su paradero. Gracias a Benjamin Franklin, Shay pudo entrar al Palacio de Versalles, donde se encontraba su objetivo: Charles Dorian. Dado que se trataba de una reunión privilegiada, tuvo que dar un rodeo. Tras librarse de algunos guardias y cruzarse con un par de niños conversando, se halló en el pasadizo donde Charles recibió la caja.

Shay recupera la caja

Shay arrebatando la caja a Charles Dorian.

Camuflado entre la multitud, Shay aprovechó que el Asesino estaba preguntando por su hijo y le apuñaló en el pecho. Mientras su verdugo tomaba el objeto, Charles habló de la derrota de los templarios en Norteamérica a lo que el otro respondió, proféticamente, que entonces podrían empezar su propia revolución. Dicho esto se marchó y le dejó morir[3].

Siglo XIX Editar

El rito británico de la Orden Templaria Editar

Francis Cotton Editar

De algún modo la caja terminó en poder del militar Francis Cotton[5], que formó parte de un complot para apoderarse de la India y su reliquia más preciada, el Koh-i-Noor. Sin embargo aquel plan le costaría la vida y el diamante pasaría a ser resguardado por Hamid, mentor de la hermandad india. Para 1841, este temía que los templarios estuviesen buscándolo de nuevo.

William Sleeman Editar
Amirtsar Editar

Después de pasar la noche con la princesa Pyara Kaur, el Asesino Arbaaz Mir se dirigió a la guarida pero solo encontró guardias en la zona. Siguiendo un rastro de sangre llegó hasta una fortaleza en la que, tras interrogar a un templario de alto rango, descubrió que su mentor había sido capturado.

William Sleeman con el Koh-i-Noor

En un edificio a las afueras de la ciudad Hamid estaba siendo interrogado. Un nuevo líder templario, el comandante William Sleeman, quería descubrir el funcionamiento del Koh-i-Noor. Al no obtener respuestas se marcharon esperando obtenerlas al día siguiente.

Arbaaz aprovechó la oportunidad para liberar a su amigo. Magullado y herido, el mentor le advirtió que sus enemigos no solo se habían hecho con el diamante sino también con la caja de Ezio Auditore que la hermandad perdió hace tanto tiempo. Los templarios pensaban usar el Koh-i-Noor para activarla[5].

El templo de Amritsar Editar

Tras despedir a Hamid, Arbaaz continuó con la misión. Siguiendo a Sleeman, llegó hasta la entrada de un yacimiento precursor. A pesar de los guardias, consiguió hacerse con la manivela de la puerta.

La caja proyecta el mapa de Afganistán

Arbaaz observando la proyección de la caja.

El comandante estaba en la Sala del Oráculo. Esquivando a los soldados y las defensas del propio templo, el encapuchado llegó justo cuando el Koh-i-Noor, dentro de la caja, proyectaba un mapa y la dirección de otro yacimiento en Afganistán[5]. Arbaaz reclamó los artefactos pero Sleeman disparó contra él causando el derrumbe del lugar. Era hora de irse.

A las afueras del lugar se encontraba Hamid. Aunque esperaba un mejor destino para el lugar, le informó que el capitán Alexander Burnes, compinche de Sleeman, había dirigido un batallón hacia el castillo de Herat, justamente en Afganistán. El encapuchado partió a la ciudadela afgana y fue capaz de acceder al templo pero finalmente fue rodeado por los británicos y noqueado.

Alexander Burnes Editar

Amarrado a un poste, Arbaaz fue despertado por Burnes que debía retenerle en el templo de Katasraj hasta la llegada de Sleeman. Aprovechando que estaba distraído, el Asesino le hurtó un cuchillo logrando así liberarse cuando Burnes se fue.

Arbaaz en el templo de Katasraj

Arbaaz descubriendo la ubicación de la caja y el Koh-i-Noor.

Tras recuperar su armamento en los alrededores del lugar, Arbaaz se hizo con la caja y la joya, que también estaban allí[5]. Su desaparición alertó a los soldados que, valiéndose de todo lo que tenían, intentaron detenerle a punta de balas y morteros.

Increíblemente lo logró. Lo único que se interponía entre él y su libertad era el propio Alexander. El templario le hizo una propuesta sencilla: si le vencía en un duelo mano a mano podría marcharse, si perdía moriría. El Asesino aceptó.

Arbaaz Mir Editar

Arbaaz regresó triunfante a Amritsar, pero Hamid le dio una terrible noticia: los británicos habían tomado el palacio de verano con Pyara dentro. Querían los artefactos de vuelta[5].

Sin pensarlo dos veces partió raudo al lugar.

A pesar de todos los obstáculos, y sin importarle cuántos soldados había, llegó hasta el salón real donde su amada aguardaba. Ocultándose de la vista de Sleeman hasta estar lo suficientemente cerca, el Asesino llegó hasta una viga en lo más alto del lugar. El comandante comenzó a disparar para obligarle a bajar y pelear. Así lo hizo y despachó a más soldados con su espada.

Arbaaz va a rescatar a Pyara

Finalmente quedaron los tres. Sosteniendo un cuchillo cerca al cuello de la princesa, Sleeman reclamaba los artefactos. Sin más opción, Arbaaz los lanzó al tiempo que Pyara, que había aprendido a llevar un arma consigo en todo momento, apuñalaba a su captor. Rápidamente huyeron del lugar.

Pyara apuñala a Sleeman

Una vez fuera de peligro ella le instó a volver por la caja. Pero Arbaaz le restó importancia seguro de que la hermandad haría lo que sea por recuperarla[5]. Para sorpresa suya le mostró el Koh-i-Noor, había logrado hacerse con él antes de escapar.

Horace Greeley Editar

Aunque su llegada a la presidencia fue posible gracias a la punta de la fe -una de las tres partes del Tridente del Edén- que le entregaron los Asesinos, el círculo de confianza de Ulysses S. Grant se vio pronto invadido por templarios. Intentando combatir la corrupción de esa gestión, el periodista Horace Greeley postuló en las elecciones de 1872 pero perdió ante Grant, quien se alzaba con la reelección.

Ese mismo año, gracias a un contacto, descubrió que la Orden Templaria había ayudado a Grant en su carrera política, permitiéndole usar la caja precursora para, en conjunto con algunas páginas del manuscrito Voynich, dominar el poder de la punta de la fe[6].

El infiltrado tomó la caja y se la entregó a Greeley. Este, tras enterarse de la sospechosa muerte de su contacto, sabía que los templarios harían lo mismo con él. En efecto, después de las elecciones su salud había comenzado a resquebrajarse pero sabía que no era simplemente la edad sino que estaban matándole, envenenándole, lentamente.

Greeley habla sobre los templarios

Previendo su final Greeley llamó a Tommy Greyling, un expolicía al que conoció durante los Motines de Reclutamiento de 1863, y le contó toda la verdad. Algo incrédulo, Tommy prefirió dejarle descansar hasta el día siguiente pero la conducta extraña de una enfermera llamó su atención. Cuando se percató, la mujer estaba ahogando al anciano con una almohada, por lo que desenfundó su arma.

Alice se lleva la caja

En cuestión de segundos la templaria tomó la caja precursora bajo la almohada de Greeley y saltó por una ventana, desapareciendo[6].

Siglo XX Editar

La Dinastía Romanov Editar

Nicolás II Editar

De algún modo el artefacto terminó en poder de la familia del zar de Rusia, cuya influencia se vería muy afectada durante la Primera Guerra Mundial. En julio de 1918, conscientes de que en cualquier momento los revolucionarios -o los templarios- podían invadir la residencia real, la hermandad envió a su mejor hombre, Nikolai Orelov, para entrar allí y tomar la caja[7].

En efecto, los templarios también estaban buscando la caja. Uno de ellos, el comandante Yakov Yurovsky, ordenó a sus hombres interrogar a la familia real para luego eliminarlos. El Asesino intentó no pensar en ello pero cuando oyó que una princesa había escapado con la caja fue el primero en buscarla.

Anastasia Editar

De hecho, llegó justo a tiempo para salvarla de los bolcheviques. Pero la princesa Anastasia tampoco confiaba en él, mucho menos cuando el colgante que llevaba en su cuello comenzó a resplandecer igual que la caja.

ACCR RF (9)

Mientras más discutían, más cerca estaban los refuerzos templarios. Apurado, Nikolai tomó la caja por la fuerza pero ante el contacto con su colgante surgió una reacción[7]. De pronto la princesa recibió los recuerdos y habilidades de Shao Jun y, con una facilidad monstruosa, acabó con todos los atacantes.

ACCR RF (17)

Sin poder creer lo que había hecho, la princesa se vio obligada a huir junto con aquel extraño encapuchado desde Ekaterimburgo a Moscú. A pesar de su ardiente deseo de abandonar Rusia, el Asesino temía otro desastre como el de Tunguska y pensó que la hermandad podría "curar" a la jovencita.

Mientras más pasaba el tiempo, más debía luchar Anastasia por distinguir sus pensamientos de los de Shao Jun.

La hermandad rusa de Asesinos Editar

Sergei recibe la caja

Nikolai entregando la caja a Sergei.

Contra todo pronóstico, la pareja llegó a la capital en septiembre. Allí fueron recibidos por Sergei que no solo recibió la caja precursora sino que se llevó a la chica consigo[7]. Nikolai por su parte debió ir a informar sobre su misión; pero mientras esperaba ser atendido oyó a dos colegas hablar del procedimiento al que sería sometida Anastasia: de algún modo la hermandad iba a extraer sus recuerdos adquiridos, muy probablemente matándola en el proceso. Eso fue más que suficiente para que Orelov decidiera volver a por ella y abandonar el país junto a su familia de una vez por todas .

Al final, aunque ambos lograron huir y hacerse una nueva vida en Estados Unidos, la caja permaneció con los Asesinos[7].

Siglo XXI Editar

2014 Editar

Un robo extraño Editar

En la época actual la caja se encontraba en posesión de Industrias Abstergo, aunque no era más que una simple curiosidad para ellos. En febrero de 2014 dos Asesinos, Harlam Cunningham y Arend Schut, robaron el artefacto de una instalación en Róterdam siendo perseguidos por el Equipo Sigma liderado por Otso Berg.

Tras un enfrentamiento, y viéndose superados, el dúo se vio obligado a dejar atrás el botín[3].

Revelación Editar
El zoquete debe elegir

"Únete a nosotros y te espera un brillante futuro."

No sería hasta mediados de 2014 que los templarios cambiaron de opinión. Un empleado de Abstergo Entertainment desbloqueó un paquete de memorias llamado "Shay Cormac" que, si bien afectó los servidores del edificio, parecía esconder algo interesante. Y era cierto. Bajo la supervisión de Otso Berg y Violet da Costa, el "zoquete" demostró que aquella vieja caja de madera era un Fragmento del Edén tan importante como los demás[3].

En agradecimiento por su labor el empleado fue invitado a unirse a las filas de los templarios.

2015 Editar

Tras analizar los recuerdos de Shao Jun, Arbaaz Mir, Nikolai Orelov y Anastasia Nikoláyevna, todos relacionados a la caja de los precursores, Abstergo tuvo una idea más clara del funcionamiento del artefacto. Laetitia England, jefa de la División de Operaciones, llamó a Otso Berg y le encargó llevar la caja ante el doctor Álvaro Gramática.

Gramática con la caja

Álvaro Gramática contemplando la caja.

Una vez en su laboratorio secreto, Gramática contempló sonriente la caja. Cuando Berg preguntó sobre sus investigaciones él simplemente respondió: ¡El Proyecto Fénix![7]

2016 Editar

En noviembre de 2016, un culto denominado los Instrumentos de la Primera Voluntad intentó traer a la vida a Juno, su deidad, para imponer un nuevo orden mundial.

El laboratorio en llamas

Aunque lo consiguieron, un equipo liderado por Charlotte de la Cruz y Otso Berg les hizo frente consiguiendo tumbar sus planes. En la recta final del enfrentamiento, Berg detonó una carga de explosivos que destruyó por completo el laboratorio de Álvaro Gramática[8]. No solo se libró del cuerpo de Juno sino que posiblemente de dos artefactos precursores: la caja y un Sudario.

Apariciones Editar

Galería Editar

Fuentes y/o referencias Editar

  1. 1,0 1,1 1,2 Assassin's Creed: Embers
  2. 2,00 2,01 2,02 2,03 2,04 2,05 2,06 2,07 2,08 2,09 2,10 2,11 Assassin's Creed Chronicles: China
  3. 3,00 3,01 3,02 3,03 3,04 3,05 3,06 3,07 3,08 3,09 3,10 3,11 3,12 3,13 3,14 3,15 3,16 3,17 3,18 3,19 3,20 3,21 3,22 3,23 3,24 3,25 3,26 3,27 3,28 3,29 Assassin's Creed: Rogue
  4. 4,0 4,1 4,2 4,3 4,4 4,5 Assassin's Creed IV: Black Flag - Grito de Libertad
  5. 5,00 5,01 5,02 5,03 5,04 5,05 5,06 5,07 5,08 5,09 5,10 Assassin's Creed Chronicles: India
  6. 6,0 6,1 6,2 6,3 6,4 6,5 6,6 Assassin's Creed: Last Descendants - Locus
  7. 7,00 7,01 7,02 7,03 7,04 7,05 7,06 7,07 7,08 7,09 7,10 Assassin's Creed Chronicles: Russia
  8. Assassin's Creed: Uprising

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