FANDOM


Eraicon-OriginsEraicon-Brotherhood

Logo Wikipedia
ACO Brutus stabbing Caesar

Asesinato de Julio César

El asesinato de Julio César fue el resultado de una conspiración hecha con muchos senadores romanos que también eran miembros de la rama romana de los Ocultos, un grupo precursor de la Hermandad Asesina. Apuñalaron a César hasta la muerte en un lugar adyacente al Teatro de Pompeyo el 15 de marzo del 44 a.e.c.

Antes de su asesinato, César fue el dictador de la República Romana, habiendo sido recientemente declarado dictador perpetuo por el Senado de la República Romana. Esta declaración hizo que varios senadores temieran que César quisiera derrocar al Senado a favor de la tiranía. Los conspiradores no pudieron restaurar la República Romana, y las ramificaciones del asesinato condujeron a la guerra civil y finalmente al período del Imperio Romano.

Mientras tanto, la Orden de los Antiguos también había apoyado secretamente a César. Esto atrajo la atención de varios Ocultos, especialmente Aya, Marco Junio Bruto y Cayo Casio Longino. Juntos, reclutaron en secreto a los senadores, al menos cuarenta de los cuales eran miembros del Senado y secretamente eligieron eliminar a César por el bien de la gente.

El asesinatoEditar

Planeando el asesinatoEditar

En el 44 a.e.c, después de que César se declarara dictador de por vida, los Ocultos se encontraron en un templo escondido debajo de lo que eventualmente se convertiría en la Iglesia de Santa María de Aracoeli, en el corazón de la ciudad. Casio le encargó a Bruto la creación del plan para el asesinato, y cada vez que los Ocultos se reunían en el templo, la conspiración tomaba forma.

Bruto finalmente eligió atacar a César cuando ingresara al Senado en los idus de marzo, una fecha que le había sido presentada a Bruto a través de las extrañas visiones que recibió mientras estaba en el templo. En el Senado, César estaría solo, sin la ayuda del círculo interno y vulnerable al ataque. Los Ocultos decidieron actuar como un grupo, asegurando que cada uno de los conspiradores se dedicara a la tarea.

Derrotando a Septimius y asesinando a CésarEditar

FallofanEmpireRiseofAnother03

Aya frente a Septimius

Ese día, la esposa de César intentó convencerlo de no asistir al Senado, retrasando su llegada y llevando a los Ocultos a temer que la trama hubiera sido descubierta. Sin embargo, Bruto persistió, esperando a César en el Senado por la eventual llegada de César. Lucius Septimius le dijo a Julio César que el pueblo romano lo amaba y lo veía como su dios. César expresó sus dudas de que el Senado no estaría convencido de unirse a él tan fácilmente, a lo que Septimius le da a entender que simplemente podrían hacerlo. Aya le indicó a Bruto y Casio que esperaran su señal para matar a César antes de enfrentarse a Lucius Septimius en la batalla. Lucius Septimius ataco a Aya en la batalla y fue asesinado en el proceso.

FallofanEmpireRiseofAnother11

Aya apuñalando a César

Cuando Aya se coló en el Senado, apuñaló a César por la espalda, dando la señal para que los otros conspiradores lo atacaran. Aunque César resistió al principio, pronto reconoció a su antiguo amigo y colega Bruto entre la multitud y, sintiéndose traicionado y desconsolado, se resignó a su destino, con Bruto dando el golpe final. César fue apuñalado veintitrés veces por los Ocultos y murió en el piso del Senado cuando los atacantes abandonaron el edificio.

SecuelasEditar

Después del asesinato, el Senado aprobó una amnistía sobre los asesinos de César, que fue propuesta por el amigo y cónsul de César, Marco Antonio. No obstante, el alboroto entre la población obligó a Bruto y Casio a huir de la ciudad, y la república pronto estalló en una serie de guerras civiles.

Finalmente, los ejércitos bajo el mando de los aliados de César se enfrentaron con los de Bruto y Casio en la batalla de Filipos en Macedonia. Enfrentados con cierta derrota, los dos Ocultos huyeron una vez más y se suicidaron. En los años siguientes, el sobrino nieto de César, Augusto, tomó el trono y fundó el Imperio Romano en el año 27 a.e.c.

CuriosidadesEditar

  • En la versión francesa de Assassin's Creed: Origins, las últimas palabras de César son la famosa frase Tu quoque mi fili, incluso si en la versión original del juego no usa la versión latina de la frase.

GaleríaEditar

Lista de AparicionesEditar

El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.